|
|
|
| |
|
|
| |
En México están
ocurriendo cosas que debieran alarmarnos. Pero, como bien
sabemos: “Aquí no pasa nada. Hasta que pasa”, es decir, cuando
ya es demasiado tarde. Creo que debiéramos estar absolutamente
alarmados cuando nos dicen miles de veces por televisión y radio
que “Pemex no se privatiza, se fortalece” y cuando examinamos la
propuesta de Felipe Calderón para el tal fortalecimiento
encontramos que se hará quitándole todas las facultades y
trabajos para dárselos a la iniciativa privada. |
|
| |
Si fortalecer a
Pemex es quitarle los trabajos de exploración, explotación,
extracción, transporte, refinación y distribución del petróleo
–todo lo cual está, además, prohibido por la Constitución
Mexicana–, nos preguntamos, ¿creerán que somos tan estúpidos?
Nos están mintiendo. Eso no es fortalecer, eso es exterminar. A
Pemex en este caso. Quizás sí crean que somos estúpidos porque
suponen que esto que está escrito no lo entendemos, lo han dicho
Georgina Kessel y Jesús Reyes Heroles, el pequeño. |
|
| |
Otro suceso que
debiera tenernos en focos rojos es el cotidiano asesinato de
jefes policiacos y de supuestos narcotraficantes. Ejecutados
diariamente por decenas. Decapitados, torturados de maneras que
parecen imposibles para lo que consideramos un ser humano.
Muertes espantosas perpetradas por criminales despiadados; una o
varias guerras están ocurriendo en nuestro país. Una, la que
dice sostener Felipe Calderón contra los criminales. Pero varias
más entre ellos. Un alto funcionario de la ONU ha dicho
recientemente que el 60 por ciento de los municipios de México
han sido vendidos –por sus gobiernos– al narco y agrega que el
problema de la guerra entre narcos es porque tal venta se hizo
más de una vez a diferente comprador. ¿Será posible? |
|
| |
Otro tema que nos
lleva al asombro y a la estupefacción es el hecho de que se haya
descubierto que hay una escuela de torturadores en la ciudad de
León, Guanajuato. Avalada por el gobierno municipal por
supuesto, pero no sólo eso, al inquirir al alcalde leonés que se
llama Vicente Guerrero, éste dijo “me vale güilson lo que digan”
los medios y (suponemos) la sociedad completa (la declaración
sorprende por varios motivos: el primero es porque don Vicente
Guerrero sufre algún daño cerebral que le impide hablar
normalmente y eso le da a su declaración un sorprendente sesgo
de congruencia: no sólo fue pronunciada por alguien que
pronuncia como un estúpido, la declaración es notablemente
estúpida). ¿No tendrá idea ese señor que la tortura es un delito
incluso contra los enemigos en una guerra? |
|
| |
Otro tema que nos
mantiene divididos es la discusión sobre la ya mencionada
propuesta de ley de Felipe Calderón para “fortalecer” a Pemex.
En Guanajuato, el Partido Acción Nacional distribuye un
documento propagandístico en el que dicen, entre otras cosas que |
|
| |
“El 43 por ciento
de la gasolina que consumimos a diario es comprada a los Estados
Unidos, ya que nosotros no tenemos tecnología ni la
infraestructura para producirla nosotros mismos”. |
|
| |
Anotemos que la
cantidad que se compra de gasolina a EU es un dato cierto, pero
esto es así porque los sucesivos gobiernos neoliberales no han
querido construir más refinerías desde hace 25 años. Y hoy le
echan la culpa a Pemex y a la ineptitud de los mexicanos para
justificar que tales trabajos se pretendan entregar a la
iniciativa privada. |
|
| |
La segunda parte de la oración es
una mentira flagrante e insostenible. Sí tenemos tecnología, sí
tenemos capacidad para producir gasolinas y otros derivados del
petróleo. Aquí se han producido gasolinas de manera que el país
fuera, en otras épocas, autosuficiente en el consumo de ese
combustible y se ha hecho durante setenta años. Tecnología sí
tenemos. Infraestructura no, porque se han negado a construirla. |
|
| |
Entre muchas más
cosas, en el folleto nos aseguran que |
|
| |
1.- La iniciativa
presentada por el “presidente” Calderón asegura que el
petróleo no se privatice en ningún sentido (subrayado del
folleto, entrecomillado del que escribe). |
|
| |
¿Entonces cómo
llamarle al hecho de que en esa iniciativa se autorice a las
compañías privadas a participar en la exploración, extracción,
transporte, almacenamiento, refinación y distribución del
petróleo mexicano? Si se autoriza a la iniciativa privada a
participar en el mejor negocio que hay en el mundo en este
momento ¿quién puede creer que los grandes capitalistas
dejarán algo para Pemex? |
|
| |
Si los capitales
privados llegaran a hacer todos los trabajos que hace Pemex,
¿entonces para qué queremos a Pemex? ¿Eso es fortalecer a Pemex? No,
ciertamente, eso es desaparecer a Pemex. Luego, Felipe Calderón, una
vez más, nos está mintiendo. |
|
| |
En el folleto
también se afirma que |
|
| |
2.- (La iniciativa
de Calderón) Asegura que el petróleo siga siendo de
todos los mexicanos. |
|
| |
¿De qué manera
seguiría siendo de todos los mexicanos el petróleo si los únicos
que obtendrán ganancias serán quienes lo trabajen, es decir, las
compañías privadas? |
|
| |
También afirman
que |
|
| |
“En el último año
PEMEX (sic) aportó 680 mil millones de pesos a las
finanzas públicas. Con esta reforma aumentará esta cantidad,
beneficiando a tu Estado y a tu Municipio ya que tendrán más
dinero”. |
|
| |
Hoy la Secretaría de Hacienda
despoja a Pemex del 80% de sus ganancias. ¿Una compañía privada
entregará a Hacienda el 80% de lo que gane? Por supuesto que
no. ¿Hay algún ingenuo que crea que Halliburtos, Repsol o
Shell van a dejar al gobierno de México tanto dinero por
impuestos como lo hace Pemex? Los consorcios privados trabajan
para obtener ganancias muy grandes, no para entregárselas a
gobiernos corruptos.
Otra vez, Felipe Calderón nos está mintiendo. |
|
| |
Y en este momento,
después de que se ha descubierto que el secretario de
Gobernación, Juan Camilo Mouriño, siendo funcionario público,
presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados y
luego subdirector de la Secretaría de Energía, en tales momentos
las compañías de su familia recibieron contratos
multimillonarios con Pemex e incluso el propio Mouriño firmó
como apoderado legal de las empresas de su familia. ¿Quién puede
creer que el presidente y su secretario de gobernación son
honestos? ¿Quién les va a confiar que metan a los voraces
empresarios nacionales o, pero aún, los transnacionales para que
se apropien de la riqueza que produce nuestro petróleo? |
|
| |
Felipe Calderón quiere crear al Carlos
Slim del petróleo. Recordemos que a Slim se le entregó Teléfonos de
México casi de regalo y hoy es el individuo más rico del mundo a
costillas de saquear a todos los mexicanos con las tarifas
de teléfono más caras del mundo. |
|
| |
Con Zedillo se
entregaron los bancos a consorcios extranjeros, hoy pagamos, otra
vez, las tarifas bancarias más altas del mundo. |
|
| |
Recordemos que los sucesivos
gobiernos, desde Miguel de la Madrid hasta ahora, han entregado
miles de empresas que eran propiedad de la nación (puertos,
carreteras, minas, concesiones de televisoras y de estaciones de
radio, aeropuertos, etc.) y México no ha recibido ningún
beneficio de ello. Es decir, tienen un cuarto de siglo
cometiendo el mismo error y no han aprendido a evitarlo. Más
todavía, hoy quieren repetirlo con Pemex. Pero no descartemos
otra posibilidad: no es que sean tan ineptos, es que
a ellos les conviene. Es decir,
saquear las riquezas de México es un acto de corrupción y los
últimos presidentes han venido actuando como simples, pero
multimillonarios, coyotes a favor de las empresas
transnacionales. |
|
| |
¿Es esto lo que,
dicen, no entendemos la mayoría de los mexicanos? ¿Deben decidir
sobre ello sólo los especialistas? ¿En qué se gastó Vicente Fox
300 mil millones de pesos de excedentes petroleros durante su
último año de gobierno? |
|
| |
Por último, vender
el petróleo crudo es una de las más terribles e inconscientes
maneras de dilapidar una enorme riqueza. Del petróleo se
obtienen cientos o miles de otros productos al refinarlo. ¿Por
qué no se hacen aquí en México esos trabajos para que la riqueza
que produzcan se quede en nuestro país, como lo exigiera durante
décadas uno de los más grandes mexicanos de la historia
reciente, el ingeniero Heberto Castillo? |
|
| |
Lo anterior,
darnos cuenta de que nos han mentido, de que quisieran abusar de
nuestro desconocimiento y, usándolo como pretexto, decidir algo
que nos afectará a todos es sumamente molesto. Si Calderón nos
hubiera hablado con honestidad quizá hasta le hubiesen dado
algunos el beneficio de la duda. Pero esta intención clara de
sorprendernos, más la corrupción de Mouriño, no dan un resquicio
de credibilidad a Calderoncito. Hay que detenerlo. Ni siquiera
por que fuéramos fans de López Obrador, sino porque en unos años
vamos a lamentar que cada ciclo salgan de México miles de
millones de dólares y la gasolina esté más cara que nunca y el
petróleo –que alguna vez fuera nuestro– esté siendo usado por
Estados Unidos para sostener sus guerras y su política
estratégica para invadir y someter a otros países como ocurre
ahora con Irak y Afganistán y los líderes corruptazos de Pemex
seguirán con sus pemexgates, pero ahora se habrán
agregado, ya se agregaron a ellos Camilo Mouriño, César Nava,
Juan Bueno Torio, el propio Calderón, Germán Martínez y más
cuates de ellos. |
|
| |
Y al país se lo
estará llevando el patas de cabra. A tal situación los teóricos
la definen como “estado fracasado”, es decir, es un caso en el
que el estado, quien lo dirige, el gobierno, no sirve para nada,
no hay ley, no hay orden, no hay progreso, hay feudos que no
obedecen ni a la ley ni al gobierno más que a sus propios
intereses como Televisa y Tv-Azteca, los narcos, los
archimillonarios. ¿Y entonces el resto por qué va a obedecer si
el propio gobierno viola la ley? Para allá vamos. |
|
| |
|
|
|
|
|