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La increíble decisión de poner en
vigor un bando de policía y buen gobierno para la ciudad de
Guanajuato está siendo un punto de quiebre en el estado de
Guanajuato. El alcalde Romero Hicks, hermano del anterior
gobernador, ha decidido anular el bando de policía y buen
gobierno que se inventó Teresita de Jesús Rendón, primera
síndica del Ayuntamiento. |
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Finalmente
los panistas fueron puestos en clara evidencia por sí mismos.
Desde meses atrás algunos hemos venido tratando de denunciar las
barbaridades de los panistas en este estado. Pero no podía haber
exhibición mejor que la que ellos han hecho de sí mismos. |
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Vistos desde
lejos son risibles. Pero los invito a que piensen vivir
teniéndolos a ellos como autoridad. Los panistas piensan de todo
el mundo como si fueran menores de edad e intentan prohibirles
cuanto ellos consideran que no se apega al “buen gusto, la moral
y las buenas costumbres”; las cuales emanan de la fe y el
ideario católico, si es que esto último existe entre la vasta
multiplicidad de los que practican o dicen practicar esa
religión. |
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Se
atrevieron a prohibir que las personas de diferente sexo se
toquen y se besen de manera deshonesta u obscena. Nos gustaría
saber cuáles son los tocamientos obscenos y los besos de la
misma índole y quien decidiría semejante estatuto para tales
actos. Ya no hablemos de las personas del mismo sexo haciendo
aunque fuera besos absolutamente honestos. |
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Otra
prohibición fue la de dar limosna a los pordioseros. ¿Habrán
olvidado que estamos viviendo en un país que tiene decenas de
millones de personas que viven en la miseria más atroz,
comparable con la de algunos países de África, es decir, en
medio de la hambruna? Pero, preguntémonos ¿por qué se atrevieron
a prohibir la mendicidad? Por una razón muy simple: los mendigos
dan mal aspecto en esta ciudad tan bonita y patrimonio de la
humanidad. ¿Que algunos pordioseros son muy pobres? Sí es
cierto, pero hay otros que mendigan a pesar de que no lo
necesitan o incluso en la ciudad circulan rumores que los hay
quienes tienen más bienes que cualquier trabajador y hasta que
son ricos, o bien, ocurre el fenómeno de que cierta gente sin
madre, utilice a niños para ponerlos a vender chicles y/o pedir
limosna. |
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Cometieron
un error grave en este caso, confundir un problema, el de
personas que “dan mal aspecto”, con otro mucho más importante,
la pobreza. Y demostraron con ello que los pobres no les
importan. |
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También
prohibieron pronunciar majaderías o palabras altisonantes en la
vía pública, escupir y tirar basura y consumir los productos que
se venden en los puestos callejeros. Claro que algunas de tales
conductas podrían llegar a constituirse en problemas para una
ciudad, siempre y cuando ocurrieran masivamente. Es decir, si la
gente llegara en masa y se pusiera a hacer el amor en la vía
pública, o llevara a cabo algunas de las prohibidas actividades
de manera masiva. |
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Y eso ocurre
durante la celebración del Festival Internacional Cervantino. Es
decir, las medidas estaban dedicadas a las tres semanas que dura
el famoso festival. Porque, efectivamente, durante el FIC no son
tan escasos los jóvenes que, puesto que muchos de ellos duermen
en los callejones y plazas de la ciudad, luego de algunas dosis
alcohólicas, no tienen problema para realizar actividades
sexuales en la vía pública. E igualmente ocurre con todas las
otras acciones prohibidas. Pero ni aun así llega a ser un
problema. Es decir, los hechos sí ocurren, pero no en masa. |
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Es decir, el
verdadero problemas es el hecho de realizar un festival de
semejantes dimensiones (iba a escribir semejante envergadura,
pero esta palabra seguramente molestará a los panistas de
Guanajuato y no quiero molestarlos en este momento en que deben
estar tan dolidos porque tuvieron que abolir su tan preciado
bando de policía y buen gobierno), decía, el FIC es demasiado
grande, todavía, para la ciudad y ese es el verdadero problema. |
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Pero el
festival, aun con los problemas que acarrea, es la joya de las
actividades de Guanajuato que, a pesar de ser patrimonio de la
humanidad, a pesar de su famoso festival y de haber sido
descubierta como una de las ciudades más bellas de México, sigue
siendo un pueblo, una ciudad que sin el FIC estaría olvidada y
en peligro, como estuvo en otras épocas, de convertirse en un
pueblo fantasma. |
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La intención
velada y con frecuencia explícita de los panistas guanajuatenses
es acabar con el Festival Internacional Cervantino. Como en
otras ocasiones no lo han logrado, ahora intentan con medidas
como el famoso bando, crear un sustento para afectar al público
del festival. |
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El festival
del 2008 se distinguió por el uso excesivo de las fuerzas
represivas, las detenciones por “faltas administrativas”, la
negación del uso del suelo para artistas o personas que
espontáneamente se dedican a la fiesta y un notable clima de
falta de libertad. |
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Lo he dicho
en muchas ocasiones. Los panistas temen y odian la cultura, no
la entienden, si acaso aprecian algunas manifestaciones
artísticas del renacimiento para atrás, les enfurecen las nuevas
tendencias en todas las artes, pero además las temen porque les
parecen demostraciones, entre otras cosas, de indecencia, de lo
que ellos llaman “falta de valores”, de relativismo y de nula
religiosidad. Para ellos es imposible y aberrante el aserto de
que el arte de todas las épocas tiene que ser (legítima y
necesariamente) amoral. Por eso se empeñan en censurar toda
manifestación artística con que se topan (siempre y cuando eso
no les implique costos políticos, porque más que temer y
detestar el arte, aman la ubre del presupuesto y el poder
político). |
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Los
habitantes de Guanajuato, en general, no disfrutan de ese su
gran festival. Los gobiernos no han tenido la intención ni la
imaginación de involucrar a los habitantes de la ciudad para que
se incorporen al FIC, para los guanajuatenses el festival es
fuente de molestias como dificultades de tráfico de vehículos,
tumultos, meadero en los callejones con la consiguiente
pestilencia y otros. |
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Por otra
parte hemos visto (luego de haber cubierto el FIC para diversos
medios durante ocho años) que espectáculos culturales de primer
nivel mundial no llegan a llenar los pequeños teatros
guanajuatenses. Pero, una vez más, las autoridades no han tenido
la ocurrencia de involucrar al pueblo raso con el FIC, el que
finalmente es un lapso grandioso para promover la cultura y el
arte. |
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Lo he
escrito en otras ocasiones. Muy distinto sería si se realizara
un programa para que los guanajuatenses visitaran las
exposiciones de artes plásticas en el cervantino. Convocar a los
habitantes de la ciudad, ya sea por escuelas o por barrios y
regalarles una visita guiada con un comentarista que les diera
una visión histórica que remarcara los valores estéticos de las
obras o de los espectáculos que para los guanajuatenses debieran
ser gratuitos o muy baratos para compensar las molestias que
ciertamente les ocasiona el festival. |
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El FIC es el
gran motivo del renacimiento de Guanajuato. Sin el FIC sería muy
difícil que esta ciudad hubiese adquirido el pequeño auge que
tiene. Y más bien estaría en peligro de devenir en pueblo
fantasma. Pero hay que dar el arte del Cervantino al pueblo de
Guanajuato para que no padezca, sino disfrute su festival. |
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Finalmente,
en un escalofriante acto de temeraria hipocresía y actuando
enteramente contra sus convicciones con tal de que no se vea
amenazada la ya precaria situación política del PAN, el alcalde
panista decidió no poner en vigor el famoso bando de policía y
buen gobierno y más bien realizar el salto mortal de nombrar a
Guanajuato “La Capital del Beso”. Válgame Dios. |
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