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6.Ago.10
En
todos lados se cuecen habas...
... en Guanajuato
Según Pablo Paniagua:
DESCRÉDITO EN LA
CULTURA DE GUANAJUATO: LA TRAICIÓN DE MARCO GAYTÁN ALBA AL
MOVIMIENTO POR LA CULTURA
Siempre tuve la
sospecha de que Marco Gaytán Alba se unió al Movimiento por la
Cultura en Guanajuato para sacar provecho personal. He de
señalar, también, que siempre me opuse a su pretensión de
transformar dicha iniciativa ciudadana en una asociación civil,
con la finalidad de “bajar recursos públicos”. Mi lucha era por
influir y tratar de cambiar la política cultural, mientras que
la suya era arrimarse adónde fuera con tal de conseguir un
“hueso”. Marco Gaytán Alba, ahora, trabaja como gestor cultural
en la Dirección Municipal de Cultura, bajo las órdenes de José
María Hernández Vallejo.
El 10 de junio
del presente año, cuando anuncié mi abandono de dicho
Movimiento, ya Marco Gaytán, sin consultar a sus compañeros,
decidió acercarse al senador Francisco Arroyo Vieyra, padrino
político de José María Hernández Vallejo, para entregarle un
dossier con documentos de nuestra lucha por la cultura. La
intencionalidad de Marco Gaytán, en ese momento, me quedó clara
(y más ahora con su contratación por la Dirección Municipal de
Cultura), y por tal motivo, además de otros, decidí abandonar el
Movimiento por la Cultura en Guanajuato, renegando públicamente,
a través de un comunicado, de su coordinador: el susodicho Marco
Gaytán.
Desde luego, no
iba a dejar manchar mi nombre por alguien de tan dudosa talla
moral como para aprovechar el esfuerzo de sus compañeros, y de
todos aquéllos que nos apoyaron con su firma, para obtener un
beneficio personal. Que yo sepa, hasta ahora no ha habido
ninguna declaración del grupo que dirige el Movimiento por la
Cultura en Guanajuato, respecto al proceder de su coordinador,
pues no es válido, desde cualquier perspectiva, estar al frente
de un movimiento ciudadano y, a la vez, trabajar en una
dependencia pública de cultura (y más, repito, habiéndose valido
de dicha iniciativa ciudadana para medrar en beneficio propio).
¿A qué intereses obedece ahora el Movimiento por la Cultura?
¿Dónde queda su independencia? ¿Dónde su honestidad?
Por otro lado,
en muy mal lugar queda José María Hernández Vallejo con dicho
“fichaje”, de alguien capaz de aprovecharse del esfuerzo de sus
compañeros, de la traición, para obtener un puesto de trabajo.
También, pareciese que el Director Municipal de Cultura, con
este acto, quisiera agraviar a Juan Alcocer Flores, Director del
Instituto Estatal de la Cultura, por la obvia acción opositora
hacia dicha institución por parte de Marco Gaytán, como
coordinador del Movimiento por la Cultura, y así enrarecer las
relaciones en perjuicio del bien común.
Juan Alcocer
Flores supo estar a la altura del compromiso y variar los
objetivos de su política cultural, y por ello me siento
orgulloso, de que nuestra lucha sirvió para despertar la
conciencia de la comunidad y de nuestros dirigentes culturales,
pero me entristece y avergüenza que algunos de mis antiguos
compañeros de lucha naufraguen en su voluntad (e incluso con la
connivencia), cuando permanecen silenciosos ante la traición de
uno de los nuestros.
¿Para qué se
sumaron a mi protesta? ¿Para conseguir “chamba”? Hay una gran
diferencia en que te valoren por la calidad de tu trabajo, que
valerte del trabajo de los demás para caer en la vergüenza.
Firmado: Pablo
Paniagua, escritor y artista visual, a 27 de julio de 2010.
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