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El Dr. en Letras,
Raúl Arístides Pérez Aguilar me invitó a participar como catedrático
visitante en un seminario de literatura en la Universidad de Quintana
Roo. No me hice del rogar. Se trataba de impartir un curso teórico
práctico de creación literaria (géneros narrativos) y desarrollar un
programa que versa sobre las partículas elementales de la narrativa. Tan
luego como acepté, el mismo Dr. me propuso ante el Instituto
Quintanarroense de Cultura para que, aprovechando mi estancia en
Chetumal, coordinara un taller de narrativa al público en general, así
ambas instituciones, el IQR y la UQROO, compartirían los gastos que
origina mi estancia y yo ganaría un poco más de billete, no tanto como
para volver a comprar tortillas, pero algo es algo. |
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Chetumal es una ciudad llena de cielo y aire, amplia, más limpia de lo
que podría esperarse. Luce como nuevecita, con avenidas bien
pavimentadas, camellones de pasto grueso y palmeras reales. Una ciudad
que se recuesta, apacible y segura de sí, en la hamaca de una bahía
tejida con el estambre azul oscuro del mar del Caribe. Sí, ya sé, a los
nachos de por mis rumbos les parecerá digno de burla lo que a mí me
suena a modernidad genuina, es decir a alta cultura y buena calidad de
vida: abundan las bicicletas, y por tanto escasea el ruido. Así que a
cien metros del filo de la tierra firme, donde se hallan los salones de
clase, casi puedo admirar el rumor de las olas que acompañan a la brisa
en su esfuerzo por disimular los treinta grados de temperatura. Pero,
hablando de aulas, las puertas de la universidad me hicieron recordar,
con mucho cariño pero sin nostalgia, las puertas del Jiménez Hall
(edificio denominado así en honor del poeta Juan Ramón), en la
Universidad de Maryland at College Park, donde viví una temporada
gracias a una beca Rockefeller. Cerraduras automáticas, manijas suaves
que hacen clic y ya está, abriste o cerraste, según comiences o termines
tu clase. Sólo que ésta es una universidad más joven y más chica, como
si se juntaran dos o tres preparatorias de las de por allá de Hidalgo.
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